Ayer noche me sentí terriblemente
indie, al ser el
indie de los
indies, al asistir el concierto de Mark Eitzel, líder American Music Club, y únicamente prestando atención a su telonero: Franz Nicolay.
Franz Nicolay es miembro de The World/Inferno Friendship Society, The Hold Steady, Guignol, Anti-Social Music y ahora también de su propia carrera en solitario como Franz Nicolay, y presentando en directo su primera referencia "Major General". El solo y sin la ayuda de nadie más que de su acordeón y que iba alternando con una guitarra clásica y un banjo.
Presentándose como un profesional del entretenimiento o un profesional entretenido fue destilando gran parte del repertorio de su "Major General" en versión desnuda, prescindiendo de las baterías de
Brian Viglione de
The Dresden Dolls o las líneas de bajo de
Yula Be'eri de
Nanuchka, aunque tampoco le hacia falta. La contundencia de la suela de sus zapatos (Que realmente me planteé si serían de tap dance o qué), su voz y el instrumento que usase era suficiente. Eso sin olvidar sus
poses de guitarra con las que nos hizo reir durante cerca de 45 minutos.
Al poco de acabar el concierto me acerqué a ver si era posible hablar con el, paso previo por el stand de merchandise, y si... fue posible... sintiéndome más tímido de lo habitual, enseñándole simplemente
el libro que publicó Jack Terricloth, vocalista de The World/Inferno Friendship Society y que me regaló Valerie las Navidades pasadas, lo entendió todo. Fundiéndose en un abrazo con vuestro bloggero preferido y hablando sobre lo divino y lo humano, sobre Brooklyn, España, World/Inferno y lo que se lamentaba al no haber tocado
"Trains", tal y como había hecho la noche anterior. Intercambio de e-mails y la promesa de vernos prontamente en Brooklyn. O al menos procurarlo.
Después el concierto de Eitzel y Nicolay volvió a
subir al escenario del Heliogàbal para tocar un par de temas con Eitzel y su pianista. Muchos aplausos y una última despedida de este gentleman. Nos veremos pronto, dijimos. Y pronto nos veremos... téngalo por seguro, Mr. Nicolay.
Y mañana miércoles toca en Madrid, acercáos todos los madrileños que podáis...